
Esta es Joty, en mis brazos
Hace pocas semanas recibà la noticia que en un programa con el que colaboro (Rojo y Negro) nos iba a visitar la “mujer más pequeña del mundo”. Dicho asÃ, no despierta, quizás, una curiosidad más morbosa que las que antiguamente se exhibÃan en los circos tipo “mujer barbuda” o gemelos. Sin embargo, mientras deambulaba por los pasillos de Tele5 me topé con los padres de la ya adolescente (tiene 16 años) y con Joty que, apoltronada en los brazos de su padre para evitar accidentes por aplastamiento, me miraba con sus dos ojitos de profunda mirada hindú. Una sonrisa bordaba su también pequeña boquita, Un cúmulo de sentimientos comenzaron a movilizarse y en un santiamén, la “mujer más pequeña del mundo” se transformó en Joty. Una sombra de timidez alumbró su rostro y momentos más tarde extendÃa sus brazos hacia los mÃos. No se casi como ocurrió, pero en cuestión de momentos estaba pegada a mi. Una sensación extraña: no es un bebé ni tierno infante sino toda una señorita y está,¡literalmente, en tus brazos!. Tiendes a hablarle como si fuera de escasa edad pero intelectualmente es más lúcida que muchas otras personas de su edad o mayores aún (algunos, incluso, doctorados). Oirla hablar con su voz penetrante resultaba sorprendente. Sin embargo, este ser aparentemente desvalido que necesita cuidados constantes, nos emocionó a todos cuando a la pregunta de “¿qué quieres hacer en la vida?”, respondió: “cuidar a mis padres”.

